• Breaking News

    Ocho errores que comete «Eurovisión: La historia de Fire Saga»

    La llegada de «Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga» al catálogo de Netflix ha sido controvertida. Parece que la plataforma estaba esperando la cancelación de la edición de 2020 del Festival de Eurovisión por la crisis del coronavirus. Apenas unos días después de su estreno en España, la película se colocó como la quinta película más vista de la plataforma mientras que la web Justwatch, que cataloga series y películas por servicios, la situaba como la tercera más buscada. No extraña la buena acogida ya que eran muchos los que estaba esperando para ver si las críticas que ha recibido se ajustan a la realidad. El filme presenta la historia de Lars (Will Ferrell) y Sigrit (Rachel McAdams), dos músicos islandeses desconocidos que tienen delante la oportunidad de su vida: representar a su país en el concurso musical más importante del mundo. Para ello, el director David Dobkin («Into the Badlands») recrea un hipotético Eurovisión 2020 en el que se pueden ver las partes fundamentales y las más icónicas del concurso. Tropiezos con el reglamento La película busca llenar el vacío de los seguidores del Festival de Eurovisión a base de carcajadas y acercar el mismo a los no «euroadictos» con el mismo recurso. Aunque el eurovisivo podrá disfrutar de un sinfín de cameos que va desde guiños como el que hace al banda Moon Fang y sus máscaras a Lordi a apariciones de participantes reales como Alexander Rybak, Conchita Wurst y Netta. Incluso el personaje de Ferrell parece en una rueda de hámster gigante, como ya hizo el participante de Ucrania en 2014, Mariya Yaremchuk. Sin embargo, hay algunos cabos que no están tan bien atados. En la primera escena hay un detalle que no encaja. «Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga» comienza planteando su conflicto desde el principio. Lars y Sigrit, siendo aún niños, sienten una revelación mientras escuchan a Abba interpretando Waterloo en el Festival de Eurovisión de 1974: quieren representar a su país en el festival. Hasta aquí, todo bien. Sin embargo, ese año Islandia no participó en el concurso, ni siquiera se retransmitió este hasta 1983. Y tardaron tres años más, en 1986, en participar por primera vez. Además, los adultos de la escena aparecen bebiendo cerveza, algo que estuvo prohibido hasta 1989. El siguiente error llega con el viaje que realizan Lars y Sigrit para representar a su país. El ganador de Eurovisión 2019 fue Duncan Laurence y su Arcade. Este joven representaba a los Países Bajos, por lo que este hipotético Eurovisión 2020 debería haberse celebrado en Holanda; sin embargo, los protagonistas se trasladan a Escocia, concretamente a Edimburgo, una ciudad cuya geografía no se ajusta a la realidad. ¿Eso significa que el año anterior había ganado Reino Unido? Nunca lo sabremos. <iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/UO1z8yRQyHs" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen style="width:100%;height:100%;"></iframe> Las licencias con la trayectoria del Festival son entendibles, pero algo menos es el no seguimiento que hace la película con algunas de las normas del concurso. La mayoría de estas estás diseñadas para asegurar que un gran formato como el Festival de Eurovisión no salga mal. Por ejemplo, no se permiten más de seis personas en un escenario, y Suecia aparece con siete; también se ven instrumentos conectados para tocar en vivo, algo que está prohibido. Incluso se pasan con la duración de la canción. «Double Trouble», de Fire Saga, dura tres minutos y 22 segundos, más de medio minuto de lo permitido. Tampoco se reflejan bien la duración de la competición. Como cualquier eurofan sabe que este se extiende durante cinco días y cuenta con dos semifinales que preceden a la gran final. De cada semifinal, diez integrantes continúan en la competición mientras que el resto se va a casa sin ningún tipo de ceremonia (como la que se ve en la película). Ni siquiera las puntuaciones se suele revelar durante la semifinal. Aunque hay que reconocer que esa escena se plantea como importante para la trama. Algo que tampoco reflejan correctamente es la puntuación en sí ya que esta no aparece como acumulativa. Invitados de lujo Además de los tantos cameos que aparecen en «Festival de la Canción de Eurovisión: La historia de Fire Saga», también cuenta con el habitual Graham Norton, el locutor del mismo durante los últimos doce años. Pero esta vez opina más de lo que estamos acostumbrados. También hay que mencionar a los presentadores porque uno de ello es el vasco Jon Kortajarena. Pero si hablamos de España, el fallo que más llama la atención tiene que ver con nuestro país. Una agrupación española aparece como participante de la semifinal del concurso cuando este siempre pasa directamente a la final ya que pertenece al Big Five, el grupo de países que aportan más económicamente al festival.

    from Última Hora https://ift.tt/3eSi6iD
    via IFTTT

    No hay comentarios

    tabola