Anas Laghari y Ramón Calderón entran en campaña: el barro llega a las elecciones del Madrid

Eran las 22.30 horas, tras un miércoles intenso en la campaña electoral del Madrid, cuando la candidatura de Enrique Riquelme avisaba a los medios de que en breve haría público un comunicado. Horas antes, en la presentación oficial de la candidatura de Florentino, el presidente había acusado al proyecto del alicantino de ser el proyecto heredero de Ramón Calderón , «la etapa más siniestra y oscura del Real Madrid», según la calificó el mandatario. No le faltaba razón a Florentino. Fue una etapa lamentable para la historia del club, pero a la gente de Riquelme le sorprendió un detalle: «El único miembro de la candidatura que formó parte de aquella época es el Sr. Antonio Medina, pero el Sr. Pérez olvidó mencionar que también ha sido miembro de su dirección en la Fundación Real Madrid hasta la semana pasada y que dimitió para sumarse a nuestra candidatura». La candidatura de Riquelme no entendía el porqué de esa acusación de ser los hijos y los cuñados de ese nefasto proyecto y, además, tampoco entendían el porqué en la presentación de la candidatura de Florentino, en lugar de hablar de sus propuestas, se dedicó a atacar a Riquelme, a miembros de su Directiva y a Cox, la empresa del alicantino. «No entendemos este nerviosismo. Se dedica a criticar a un candidato al que considera que no tiene ninguna opción de hacerle frente...», aseguraban desde la candidatura de Riquelme, algo que niegan en la de Florentino. «Están mucho más inquietas y atacadas las personas en torno al presidente que él, que está convencido de que va a arrasar», explicaba gente de la candidatura del mandatario. El comunicado de la candidatura de Riquelme no acabó saliendo el miércoles noche, pese al aviso previo, pero sí lo hizo ayer, pasadas las 12.00 horas. La postura de Enrique era la de no entrar en un barro de acusaciones y por eso frenó a los miembros de su directiva y de comunicación que entendían que había que responder a Florentino, pero acabaron convenciéndole de lo contrario: «los bulos hay que desmentirlos», explican en su candidatura. No solo hicieron eso, además en su comunicado sacaron el nombre de Anas Laghrari, esa mano derecha de Florentino desde hace unos años que trabaja en la sombra para el presidente y el Madrid, y que muchos madridistas se preguntan cómo ha llegado hasta ahí. De hecho, un socio así se lo reprochó el miércoles en el Hotel Meliá Castilla en uno de los corrillos informales que sostuvo el presidente y candidato: «Los socios todavía no sabemos quién es Anas Laghrari, Florentino», le dijo uno de ellos, sin contestación por parte del presidente. A Laghari se refirió expresamente Riquelme en su comunicado: «Es inaceptable que se silencien o ridiculicen las dudas de los socios sobre los negocios del club y las relaciones de determinados miembros del entorno presidencial, como el señor Anas Laghari, cuya influencia en operaciones estratégicas y con dudosas intermediaciones económicas, vinculadas al Real Madrid y a las palancas del Barcelona F. C., que merece transparencia total y explicaciones claras ante la masa social». Además, en la candidatura no entienden cómo Laghari puede ser repentino socio del club si la entrada de nuevos socios al club, según aseguró Florentino Pérez en Asamblea, sólo puede permitirse exclusivamente a hijos o nietos de otros socios. «Dicen que quiere ser presidente y ni siquiera tiene años para ser presidente. Simplemente nos ayuda. De fútbol sabe lo justo, pero nos ayuda el mundo tecnológico», dijo Florentino anoche en una entrevista en el Telediario de La 1. La estrategia de Florentino es muy clara. El actual mandatario blanco, una vez marcado su territorio con el acto de presentación del miércoles, con Ronaldo Nazario como estrella y la etiqueta de los hijos de Calderón sobre la candidatura de Riquelme, no tiene intención de hacer una campaña proactiva. Ni va a debatir ni considera que deba hacer muchas entrevistas. Serán contadas y elegidas minuciosamente. Florentino tiene una monitorización diaria de la intención de voto de los socios y como en estos momentos esos datos que él maneja le conceden una amplia ventaja, la exposición será la justa. Estrategia de mínimos riesgos mientras no detecte un cambio de los acontecimientos según Riquelme vaya actuando en los días venideros. Ni fichajes ni Mourinho ni nada que tenga que ver con lo deportivo, Florentino no valora desvelar cromos de su futuro Madrid, salvo que los porcentajes se acorten. Justo lo contrario que piensa hacer Riquelme. El barro solo lo pondrá sobre la mesa si Florentino vuelve a insistir con nuevas acusaciones, pero en lo que quiere centrarse el candidato alicantino a partir de ahora es en ir anunciado quiénes serían los pilares de su proyecto para el verde. Director deportivo, entrenador y jugadores. Sabe que solo dando nombres que ilusionen al madridismo puede tener una mínima opción de hacerle cosquillas a Florentino. A falta de diez días para las elecciones, el barro entra en las elecciones del Madrid mientras ambas candidaturas apuestan por estrategias muy diferentes.
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